En Arte/Investigación partimos de una idea simple: hacer arte comienza por aprender a mirar. Mirar lo que nos inquieta, lo que insiste, lo que todavía no comprendemos; mirar nuestro interior y lo que nos rodea.
No pensamos que la práctica artística se reduzca a la producción de objetos. Nos interesa lo que la práctica explora, pregunta, experimenta, piensa y transforma; cómo se convierte en un proceso de aprendizaje y crecimiento.
Tampoco creemos que una trayectoria tenga que construirse necesariamente en soledad. Compartir procesos, dudas, hallazgos y herramientas es, para nosotros, otra forma de producir conocimiento y de construir comunidad.
Por eso estamos aquí: para quienes quieren profundizar en la exploración de lo que hacen, aunque todavía no sepan hacia dónde los llevará. Para volver a mirar lo que nos hizo creer en el arte, clarificar las preguntas en medio de la confusión y reconocer que ya estamos recorriendo camino.
Empezar desde el cuerpo y el deseo
Antes de cualquier método hay una inclinación: un material que resiste, una imagen que vuelve, una pregunta que insiste. No partimos de una teoría que deba aplicarse, sino de reconocer aquello que ya está ocurriendo en cada práctica. El arte no sucede únicamente en la cabeza: ocurre en el encuentro entre el cuerpo, los materiales y el mundo. Sentir, tocar, probar, equivocarse y repetir son también formas de pensamiento.
Hacer, experimentar, desplazar las reglas
Nos interesa lo que sucede mientras se hace. La reflexión no aparece necesariamente después de la obra: está en el gesto, en la decisión material, en el error que obliga a buscar otra salida. No existe una única manera de crear ni un protocolo que deba seguirse. Las reglas pueden convertirse en un terreno de juego que cada práctica modifica, desplaza o vuelve a construir cuando lo necesita.
Mirar lo hecho y ejercer un juicio propio
También es necesario detenerse y mirar. No para recibir una calificación, sino para aprender a juzgar el propio trabajo: ¿esto funciona?, ¿hacia dónde me lleva?, ¿qué estoy haciendo realmente? El juicio no es una norma impuesta desde afuera, sino una capacidad que se desarrolla en contacto constante con la propia práctica. Mirar críticamente también implica preguntarnos por las condiciones, saberes y estructuras que atraviesan aquello que hacemos.
Compartir, desviarse, no estar solos
Una práctica crece cuando puede ser mostrada, cuestionada y observada desde otros lugares. Entendemos el aprendizaje como un proceso colectivo donde circulan preguntas, experiencias y maneras distintas de hacer. Las trayectorias tampoco tienen por qué ser lineales: las pausas, los retornos y los desvíos forman parte del proceso. Por eso construimos comunidad: para que cada persona pueda volver a mirar su práctica, encontrar preguntas donde parecía haber confusión y reconocer que el camino también se construye mientras se recorre.
Nuestro pensamiento se encuentra especialmente cerca del enfoque Art as Research, que entiende la práctica artística como una forma legítima de producir conocimiento y no simplemente como la aplicación de conocimientos externos. Este horizonte dialoga con las aportaciones de Graeme Sullivan, Robin Nelson, Henk Borgdorff, Estelle Barrett y Barbara Bolt, y con tradiciones filosóficas que nos ayudan a pensar la experiencia, el deseo, el juego, la acción y el juicio, desde Husserl y Merleau-Ponty hasta Spinoza, Deleuze, Dewey, Arendt y Foucault. No como un método cerrado, sino como un campo de pensamiento desde el cual seguir preguntándonos qué hacemos cuando hacemos arte y qué podemos aprender de ello.
Arte/Investigación nació para reunir a artistas emergentes y de mediana trayectoria, y también a creadores de otras disciplinas que sienten que el arte atraviesa su trabajo. A quienes comienzan, están en pausa, quieren retomar después de un bloqueo, se preguntan qué sigue o necesitan estructura para sostener lo que hacen. A quienes buscan profesionalizar su práctica, volver a la academia, preparar una convocatoria o, simplemente, un lugar para pensar su trabajo sin estar solos.
No somos una escuela para aprender a ser artista. Somos un espacio de formación y acompañamiento para quienes ya tienen una relación con la creación y quieren desarrollarla. Por eso nuestros programas son breves, independientes y flexibles: responden al ritmo real de una práctica artística, no al calendario escolar tradicional. Cada persona puede acercarse a las herramientas que necesita en el momento en que las necesita.
Trabajamos en línea porque una comunidad también puede construirse a distancia. Las sesiones son en vivo y, en los programas de formación, quedan disponibles para volver a ellas cuando sea necesario. El acompañamiento a la producción funciona de otra manera: lo que se comparte en sus sesiones no se graba. Fuera de los encuentros, la comunidad permanece abierta para compartir convocatorias, proveedores, materiales, herramientas, preguntas y conocimientos que surgen del trabajo cotidiano.
No tenemos una ruta única para convertirse en artista ni queremos decirle a nadie qué camino seguir. Construimos un espacio donde distintas trayectorias pueden encontrarse, donde el conocimiento circula entre pares y donde cada persona puede encontrar las herramientas, las conversaciones y el acompañamiento que necesita para desarrollar y sostener su propia práctica.
Arte/Investigación no comenzó como una plataforma. Comenzó como una pregunta: ¿cómo acompañar a los artistas cuando necesitan convertir lo que hacen en un proyecto que puedan desarrollar, investigar y sostener?
En 2018 nació el primer taller, un pequeño espacio apoyado por la Fundación Javier Marín, dedicado a acompañar a artistas en sus proyectos de titulación. Aquella experiencia permitió reconocer una necesidad que aparecería una y otra vez: no bastaba con pedir a los artistas que explicaran su obra; había que encontrar maneras de acompañarlos a pensar desde ella.
En 2020, esta experiencia se convirtió en el Taller de Escritura de Proyectos, con el apoyo del Patronato de Arte Contemporáneo (PAC). El trabajo continuó desarrollándose alrededor de una pregunta cada vez más amplia: cómo ayudar a los artistas a reconocer, estructurar y comunicar los proyectos que ya estaban emergiendo de sus propias prácticas.
En 2021, la Fundación Javier Marín, en colaboración con el FONCA, apoyó la publicación de Qué es una tesis de arte. Para qué sirve, escrito en colaboración con la artista Pilar Villela. El libro reunió parte de las preguntas y herramientas desarrolladas durante este proceso y profundizó en la relación entre práctica artística, investigación y producción.
En 2022, el proyecto recibió el apoyo del Centro de las Artes de San Agustín (CaSa), en Oaxaca, donde continuó este proceso de experimentación y acompañamiento.
En 2024, después de varios años de trabajo, nació formalmente Arte/Investigación como plataforma en línea, con una nueva edición del Taller de Escritura de Proyectos. Desde entonces hemos desarrollado más de 12 ediciones de nuestros programas y acompañado a más de 100 participantes.
Hoy reunimos cinco programas que responden a distintos momentos de una práctica artística: explorar, conceptualizar, investigar, escribir y producir. Son herramientas que han sido desarrolladas y afinadas a través de años de práctica artística, investigación y docencia.
Lo que hoy llamamos Arte/Investigación es, en realidad, el resultado de un camino que comenzó hace ocho años y que continúa construyéndose con quienes forman parte de él.
Ser fuente primaria no es solo haber estado ahí. Es haberse perdido, reconstruir el camino y aprender a nombrar lo que ocurre mientras se hace.
Terminé la universidad sabiendo hacer algo, pero sin saber cómo convertir eso en una vida. Me faltaba el mapa. Me alejé del arte durante ocho años. El deseo persistió hasta que fue más fuerte que el miedo y volví. Entré a un posgrado buscando respuestas y encontré una pregunta que nadie parecía formular en voz alta: ¿qué significa investigar en arte?
Tuve que estudiar cómo investigan los artistas. Y fue al hacerlo cuando empecé a mirar de otra manera mi propio trabajo. Esas herramientas me permitieron desarrollar proyectos con mayor claridad y acercarlos a lo que realmente me interesaba: la relación entre historia, ficción y ciencia. Mi práctica comenzó a crecer; algunos proyectos encontraron apoyos y, sobre todo, yo empecé a aprender mientras los hacía.
La investigación dejó de ser algo que ocurría alrededor de mi obra para convertirse en una manera de desarrollar mi práctica. Comprendí que esas herramientas también podían ayudar a otros a entender lo que hacen, encontrar direcciones y descubrir posibilidades que todavía no ven.
La docencia terminó de mostrarme cuánto hacía falta ese puente. Durante años acompañé a artistas y creadores frente a preguntas que se repetían: ¿cómo encontrar una dirección propia?, ¿cómo darle sentido a lo que hacen?, ¿cómo sostenerlo? Surgieron oportunidades de acompañar procesos de titulación y desarrollo de proyectos. Vinieron más años de probar herramientas, afinarlas y aprender a escuchar lo que cada práctica necesitaba.
Así nació Arte/Investigación.
No como una escuela que transmite un método desde afuera, sino como una comunidad que parte de algo que he comprobado en mi propia práctica: investigar puede ayudarnos a entender mejor lo que hacemos, darle dirección a nuestras ideas y descubrir posibilidades que todavía no vemos.
Yo soy el punto de partida de esta plataforma. Pero no quiero ser su punto de llegada. A medida que otros artistas y especialistas aportan sus propios saberes, la conversación se amplía desde distintas prácticas.
Esta idea nace de mi propia experiencia, pero este espacio lo construimos entre todos.
Rocío Montoya Uribe
Artista visual, docente e investigadora.